Hosting compartido: Múltiples sitios web comparten los recursos de un solo servidor. Es económico, pero tiene limitaciones de rendimiento.
VPS (Servidor Privado Virtual): Ofrece recursos dedicados dentro de un servidor compartido, proporcionando más control y estabilidad.
Hosting dedicado: Todo un servidor está reservado para un solo cliente, ideal para sitios con mucho tráfico.
Hosting en la nube: Utiliza múltiples servidores en red para ofrecer escalabilidad y alta disponibilidad.
Hosting administrado: El proveedor gestiona todos los aspectos técnicos del servidor.